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martes, 15 de noviembre de 2016

Nueve simientes parte VIII


1
Soy lunático
para el mundo secreto no es,
ayer la luna estaba cerca en su viaje.

Tan cerca que tardará
veinte años o más,
en volver tan cerca.

Hoy salí,
a ver que se contaba,
seguía llena, plena, no se fue corriendo.

2
Corvino deseo,
añil etéreo demuestro,
mi sangre que porto nunca fue tan granate.

Purpúreo galope de este nocturno cielo,
ascuas delante me gusta sentirte,
frío también no me olvido Marián.

Mujer seas de Drácula,
él no me llega ni a la espuela,
oscuro, tenue desliz pasajero.


3
Estoy con la mejor flor que la vida
pudo darme, porque ella camina,
mis semillas espero.

Espero de comer me den un día,
para algo mi cabeza las expulsó,
un saturnino grito se escuchó.

Vida sedada la mía,
se pudo vivir bien o vivir mal,
zombí me eligieron a mí.


4
Ojo no me quejo
porque soy completo,
por lo menos estos médicos,

del demonio me dejan vivir,
sartén de astros este el mío,
jamas impedido, ni cojo ni lisiado,

se llevó mi apetito,
cuando vuelva,
el puñetazo mío se lleva.


5
Príncipe de qué reino pregunto,
el mío responde una voz,
sin imaginación,

no tendría yo divertimento,
es el abrojo una mala yerba
incluso nacido del baldío seco campo.

Yo elevé su canto,
le adopté como hijo,
incluso un libro denominé a su destierro.


6
Me queda aún no me quedé en blanco,
dudas o afirmas quimera que yo valgo,
bipolar como una pila,

me paríó este mundo demente,
ausente incluso sin fuste el que escribe,
los Dioses me libren.

Quién el ignorante
que le creyó uno solo,
con tantos soles, tantos firmamentos.



7
Seguimos, tantos luceros, planetas que no están yertos,
más lunas que dedos en dos manos,
uno solo no daría a basto para reinar el universo,

Menos aún con tanta gilipollez humana,
que le cambia el nombre,
y mata en su apellido.

Hierro mío en mis piernas forjado
no doy detalles,
pero camino gracias a él.


8
Si el materialismo fuese literal
amo el material por el que estoy formado,
incluso reconstruido el hueso orgánico que me sostiene.

Pero la estupidez humana
amó el material artificial,
jamás el materíal que los hace personas.

Hoz de mi martillo,
no voy a hablar de política,
de eso me libro pero soy republicano de derechas.




9
Soy el verdadero sirviente
de mi Dios,
quieres verlo, mira al cielo es mi Sol.

Ya me repito con él pero yo lo amo
hasta decir basta,
pregunto, qué sería sin él,

Pues la tiniebla ganaría a las tres en raya, y la sombra única reinara,
la luz quedaría subordinada a vivir como luces de ciudad,
hasta la podredumbre divulgada por cielo mar y aire.




Evasto Tellano El Castellano a 15-11-2016

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