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martes, 23 de febrero de 2016

El sonido de la noche

Tenue, veloz es brillante este amor,
cabalgo el límite de la voz, 
rezando a mí mismo, 
esperando el camino 
que me lleve a tu corazón 
todo lo que veo trenzado a desvoz 
resquicios para huir del león 
tiempo que se escapa marcha atrás 
corriendo la línea del horizonte, 
una vez más se blande el verbo valiente, 
esperando más que un límite, 
trémulo garrote por el cauce de mi sangre, 
voy allí fiel del aliento añil, 
opacidades curvas 
todo lo que quiero 
es todo lo que necesito 
y todo lo que necesito 
es todo lo que siento, 
dibujada la línea temblorosa 
febril del disparo 
necesito más tiempo, 
más tiempo dentro de tu vida 
para que sientas abajo este cauce 
que me lleva a verte a lo largo del sonido, 
todo lo que dejo es todo lo que amo, 
ardiendo arriba una verdad 
y mi súplica esa por la que renace 
en flor mi camino y cabalgo firmamentos 
displicentes recuerdame, 
allí donde todo desaparece 
y solo queda mi sangre que enternece 
deslizándose en la ventana 
este amor que mece 
y por la retina se desvanece 
al hálito silente se crece 
oscuridad lúgubre nace 
y el balcón se suspende 
en la avenida estrellada 
y su luna que mece, 
tiempos atrás voy marchando al compás 
de la sombra que crece, 
mi horizonte desvanece, 
corriendo, velando el destello efímero 
y su cauce que me llevó a verte, 
fiel de mi desquicia, 
florecida mi subrepticia de la noche 
y su caldo de estrellas no puedes mentirme, 
no puedes mentirme dentro de mis ojos, 
el mundo se dibuja aparte, 
de la esperanza que corre, 
y el sentimiento queda vórtice 
y umbral quieto para descubrirte, 
fiel su sueño que nunca se desvaneció, 
y el tiempo no pudo sostener en sus brazos 
porque antes lo cumplió, 
en mis brazos te abrazo, 
para que todo lo que quede sea mi calor humano, 
mas estrellas se hacen alabastro 
a la verdad que crepita en la hoguera 
cuando tú eres el sueño 
que se me cumplió, 
no te dejaré marchar, 
solo una vez en la vida 
uno está para luchar 
por todo lo que ama de verdad 
y te encontré debo hacerte saber 
que mi estrella se apaga cuando te tengo cerca, 
porque eres mi deseo a aquella, 
y ya no brilla mi pena, 
soledad carcomida ahora brilla la letra, 
cada día ya no me siento en soledad 
todo lo que quiero ver es mi vida 
trenzada de su hogar en tu corazón,  
arrasan sentimientos, 
amo el día, 
amo la noche 
luchando mis leones, 
todo por encontrar anidado en tu interior 
desvelado, el camino de la rosa, 
el umbral que sigue el deshielo de mi escarcha, 
nada dejé pendiente en el camino 
que cruzaba mi sangre 
hasta llegar a conocerte, 
no camino solo 
mis versos se hacen manto 
cuando tus labios hacen de mí un cuarto, 
hasta reinar mis sueños la luna fiel de amaranto, 
vuelo, vuelo aparte, 
el cielo me descubre crepitando 
mi latido a la oscuridad aguerrido 
gotas caen por mi ventana 
a la noche que todo lo cubre de malva 
y mi araña teje mi verso de acanto 
y maraña 
suspirando el respiro 
conquistando el astro anudando allí 
mi sentimiento, 
soslayando la tristeza seca 
para volverla quimera a la luz primera del alba, 
deslices en la cuerda 
que abandera mi estampa a la tuya sujeta, 
todo lo que yo sirvo 
es destello de luna y su brillo, 
para llegado el momento 
traída la luz 
destapar en luz 
mi verbo.


El Castellano y Leannán-Sídhe

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